LA
RULETA RAPIDA
una
nueva versión del clásico juego de casino, hizo su
debut hace unas pocas semanas en cuatro de las propiedades de Harrah’s
Entertainment en Atlantic City. Las reglas y probabilidades son
las mismas que en el juego de mesa tradicional, pero el sistema
de apuestas computarizado hace que el juego avance a una velocidad
asombrosa.
La voz mecanizada
exclamó “Hagan sus apuestas”,
y Ray Brown -un residente de Williamstown- golpeó suavemente
la imagen en la pantalla representando una mesa de ruleta, más
rápido que un adolescente en un salón de videojuegos.
Treinta segundos más tarde, la agradable voz femenina anunció
“No más apuestas”, pero Brown ya había
apostado más de 100 dólares. Todo lo que tenía
que hacer era esperar que la bola cayera en la rueda ubicada en
el centro de las 12 pantallas de computadora para ver si había
ganado. El número ganador fue el 10, y Brown había
colocado varias fichas en él. Una cara sonriente apareció
inmediatamente –y los créditos aumentaron en la pantalla
de Brown. “Me enloquezco con esto”, confesó el
jugador de ruleta, quien explicó que le gusta esta versión
por su “ritmo realmente rápido”.
La ruleta
rápida ha estado en Las Vegas por al menos tres
o cuatro años, de acuerdo a Paul Natello, director de las
operaciones en los juegos de mesa para Caesars. “Es muy cómodo
y fácil de jugar”, indica Natello, dado que la mayoría
de la gente está acostumbrada a jugar en computadoras. La
ruleta rápida hace sentir a los jugadores que están
jugando en privado, pero en una atmósfera de casino.
El juego utiliza
dos crupieres, el mismo número que manejaría dos mesas
de seis jugadores cada una en un juego de ruleta tradicional. Pero
el ritmo es casi dos veces más rápido, porque los
crupieres no tienen que retirar de la mesa las fichas perdedoras
y pagar las apuestas ganadoras. Todo es hecho por la computadora.
“A los clientes parece gustarles: han hecho fila para jugar
y no hemos escuchado nada negativo de su parte”, dice Natello.
Un punto positivo
para los jugadores es que la apuesta mínima para la ruleta
rápida es de 5 dólares, comparada con al menos 15
dólares de la ruleta tradicional. Otra ventaja es que “no
hay gente intentando llegar con sus manos al otro lado de la mesa
para colocar sus apuestas y desparramando las fichas de los demás”,
confiesa el supervisor de piso Ronny Ducat. El juego también
es más fácil para los crupieres y supervisores porque
la computadora registra cada apuesta que es hecha y le paga a todos
los ganadores automáticamente. “Tenemos muy
pocas disputas”, señala Ducat. “No hay
prácticamente margen para el error”.
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